FORESTANDO CALAMA

29 DE FEBRERO DE 2020

“Cada habitante de esta zona debiera tener la obligación de plantar un árbol”

Se declara un buen hijo de Calama y un amante de la naturaleza. Por lo mismo con orgullo declara que la forestación que levantó en el ingreso sur a la ciudad sólo es parte de los casi 4 mil árboles que, por iniciativa propia, de su familia y trabajadores, ha plantado desde hace 25 años en diversos puntos de la provincia El Loa.

“Cada habitante de esta zona debiera tener la obligación de plantar un árbol. Es la única forma que mejoremos nuestra calidad de vida, de terminar con la polución y contaminación de la cual nos quejamos tanto”, señala Wilibaldo Mercado, gerente general de Transportes Géminis, mentor de la plantación de 300 especies de algarrobos y vilcas frente al garaje de la misma empresa que pretende convertirse, en un futuro próximo, en un cordón verde que de la bienvenida a quienes visitan la ciudad.

Resalta que en este trabajo de forestación hubo una activa participación de los 700 colaboradores que laboran actualmente en la organización. “Siempre tuvimos la idea de plantar árboles al ingreso de Calama, pero nos faltaban las especies. Es aquí donde agradecemos la importante colaboración de Conaf, quien no sólo nos asesoró sino nos entregó los árboles que fueron plantados por nuestros propios trabajadores fuera de su horario de trabajo”.

A esta importante labor se agregó la instalación de una barrera con neumáticos en desuso que protege a las especies del viento y el frío, las cuales son regados periódicamente por camiones aljibes de propiedad de la misma empresa de transportes. La idea -agrega Mercado- es próximamente habilitar un sistema de riego tecnificado que junto con ayudar al crecimiento de los árboles aporte también al cuidado del recurso hídrico “tan escaso en este lugar”.

El empresario destaca asimismo las plantaciones realizadas en el interior y exterior de su empresa con las especies recibidas y que provienen de los viveros que mantiene el convenio de cooperación técnica Conaf-Codelco Norte en el centro de trabajo Radomiro Tomic y Chacras Viejas.

Fuente: El Mercurio